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Furan

White Sun, Black Moon

¡Dominación mundial a través del manganime!

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Sexto reto: Segunda parte
Furan
shiroyo_kuroki
Bueno, como el internet está j****o, recién ahora puedo (espero) colgar la segunda parte del reto. Por favor, lean la primer parte para comprender y para saber tooodas las advertencias.

NUEVA ADVERTENCIA: posible shounen-ai

Título: Kako to Genzai - Hyou (Pasado y Presente - Pantera)


 

Kako to Genzai – Hyō:

Y por tercera vez consecutiva, la mujer sólo atinó a decir:

-¿Ah?-

 

Una venita comenzó a palpitar en Hitsugaya.

-¿Cómo que ‘ah’? ¿Acaso no has visto el desorden que hay aquí?-

Matsumoto miró a su alrededor: trastos que lavar, ropa –incluyendo la interior- por doquier, libros caídos de una estantería –tapados por revistas de modas, cómo adelgazar, etc.- y otras cosas que no distinguía.

-No es tan malo ¿Verdad?-

El dragón volvió a gruñir.

-Bue-no… Pero yo estoy ocupada, así que lo arreglas tú-

-¿Qué?-

Más rápida que un flash, ya había enfilado para el baño con la ropa que utilizaría.

-¡Mira que suelo tardar mucho ¿sí?!-

Antes de que pudiera replicar, Matsumoto ya se había metido de lleno en la bañera (se podía oír el agua) y él trinaba de rabia.

-No es para nada como la recordaba…-

Pero como buen dragón que es, aunque gruñendo, se dedicó a limpiar, guardar y acomodar todas las cosas.

-Rayos… ¿Qué es esto?-

Sostenía con la punta de los dedos un sujetador, en su interior algo le decía que no debía tocarlo pero no lograba recordar por qué.

-¡Wuah, Shiro-chan olvidé mi sujetador, trae…!-

El chico sentía como los colores se le subían a la cabeza, su dueña estaba tapada por una minúscula toalla –si es que se la puede llamar así- y agarrando…

-Pequeño pervertido- La sonrisa de la mujer era amplia al ver el tomate que tenía por rostro su ‘adquisición’.


-Tómalo y cállate-

Tōshirō lanzó la prenda y se dispuso a trabajar en la cocina.

-Jiji… ¡Bien Shiro-chan, si sabes alguna comida deliciosa no dudes en hacerla!-

-¿Con lo poco comestible que hay o con lo que está pasado?-
Una mueca de disgusto se apoderó de él.



-Ay que aburrimiento… No pasaron ni dos días y ya lo extraño…-

-Kisuke ¿Está bien que lo hayas dejado ir así como así?-

El hombre, abanicándose, acarició el cabello violeta.

-Tranquila Yoruichi-san, está en buenas manos-

-Claro, y todo el mundo sabe que adoptamos forma humana ¿verdad?-

-Cálmate Grimmjow, además, creo que a ti te vendrán a buscar pronto ¿Sabes?-

-Cállate-

-Hagan silencio ambos o los echaré a la calle-

Yoruichi se desperezó cuán larga es en el sofá, acomodando su cabeza en el regazo de su dueño. Grimmjow se limitó a bufar y rascarse detrás de la oreja por un molesto mechón azul.



Ya había pasado una semana desde que Tōshirō –o Shiro-chan, como le dice para molestarlo- había entrado en su vida, y no quería que saliera.

Tal vez era gruñón, malhumorado y siempre tenía el ceño fruncido pero cuando estaba cansado o de muy buen humor, parecía un niño pequeño y una gran compañía.

-Tal vez deberías ir a la tienda ¿eh, Ichigo?-

-¿Por qué?-

-Vamos tonto, todos sabemos que Orihime te pateó-

-Rukia, a eso no lo puedes llamar ‘patear’ ¡Ni siquiera se pusieron de novios!-

-Como sea Renji-

Entre los tres, obligaron a Ichigo a ir a esa tienda. A la tarde, Rangiku le contaba entre risas a un relajado dragón lo que había pasado:

-…Entonces Urahara le trajo un gato ¡Pero era enorme!-

-¿Qué tan grande?-

-No lo sé ¿Cómo el televisor?-
El peliblanco observó la TV y calculó que tendría unos treinta y cinco centímetros de alto.

-Ya ¿y?-

-Pues nada, que al principio parecía dormido pero en cuanto Ichigo quiso acariciarlo ¡Le arañó toda la cara!-
El chico se aguantaba la risa.

-Déjame adivinar, se llama Grimmjow ¿no?-

-Oh sí ¿lo conoces?-

-Cómo no conocerlo, es casi tan molesto como ese pelirrojo que te trajo en brazos-

-Uuh… ¡Ichigo la tendrá complicada!-

Entre otras banalidades, a la noche le dio un buen trozo de sandía de cena mientras ella devoraba un trozo de pizza.

-Tienes un bonito cabello ¿sabes?-

La voluptuosa mujer no podía dejar de acariciar las finas hebras blancas. Eran largas, hasta la cintura y siempre tenía un aspecto despeinado aunque muy suave. Lo malo era que, a pesar de que le gustaba, no se terminaba de acostumbrar ya que en sus sueños siempre lo tuvo corto.

Como leyéndole el pensamiento, el chico contestó.

-Si te resulta raro verme así puedo cortármelo-

-¿Ah? ¡No, no! Así me gusta, sólo que…-

-Me lo cortaré, punto-

Ella hizo un mohín gracioso y besó su cabeza.

-Como quieras, yo me voy a dormir, que descanses Shi-ro-cha-n-

Hitsugaya gruñó en contestación a lo último y ella se acomodó en su cama.



Un molesto rayo de luz hace que abra los ojos. No había corrido las cortinas para observar la noche.

Maldiciendo por lo bajo se dio vuelta y encontró la cama vacía.

-¿Shiro?-

Miró para todos lados y observó con sorpresa un mechón de cabello blanco repartido en el suelo.

Entró al baño y descubrió una mata de pelo blanco cortado hacía poco pero ni rastro de él.

-¡Shiro!-

Se fijó en la cocina y lo vio: dormido, con restos de sandía en la boca y el cabello corto, con un mechón sobre su cara.

Sonrió y le besó la mejilla.

-Gracias…-



-¡Ah! ¡Eres imposible! ¡Te devolveré maldito engendro mutante!-

-¡Ja! ¡Ni lo sueñes, estos almohadones son MUY cómodos y tu casa está de lujo! ¡Vete tú si quieres!-

-¡Es MI casa!-

-¡Pues TAMBIÉN es la MÍA! Si no te gusta te largas y ya-

-¡Arg!-

Ichigo se daba golpes mentales ¿¡Cómo rayos se había dejado convencer tan estúpidamente!? ¡Esa cosa era de todo menos linda o adorable!

-Actúa como gato ¿no? Ellos son cariñosos-

El animal comenzó a carcajearse.

-¿Gato? ¿¡Yo!? ¡Perdona imbécil pero soy una PANTERA! ¿No lo ves?-



-¡Ichigo! ¿Qué te pasó que andas con esa cara?-

-Odio-a-esa-pantera-

-Ya… Pobre princesa-

-Me rindo Rukia…-

-Ay ya… Las mascotas son buena compañía ¿Sabes? Tal vez es que no se acostumbra…-

-No se acostumbra-
La imitó con una vocecita aguda –Ya es un mes, UN MES ¿entiendes?-

-Yo le pedí la opinión a Shiro-chan pero ni caso-

-Ya… Porque un lagarto habla ¿No?-

-Renji cállate o te golpeare con este reporte-

-Sí, sí…-

-En fin, ¿Urahara no acepta devoluciones?-

-Él me ha dicho que no-

-Por mi mejor, si no me arrepentiría de haber intentado devolver a Shiro-chan-

-Menos charla y más trabajo señoritas y señores-

-¡Sí Kuchiki-san!-

 



-Que divertido ¿no chicos?-

-Kisuke, tenías razón, ver a esos dos pelear y a los otros dos como futura pareja jamás me había divertido tanto-

-¡Golpéalo Grimmjow, dale duro!-

-Cálmate Nnoitra…-

-Ni en sueños ¡Esto es lo mejor!-

-Creo que iré a buscar un poco de tequila…-

Mientras el hombre iba a buscar dicha bebida, Yoruichi, Nnoitra y otros tantos miraban de lo más divertidos la pelea entre la pantera y su dueño pelinaranja.

-¡Eso duele imbécil! ¡Ya verás!-

-¡Golpéame si puedes, lentito! ¡Tendrás que comer menos para alcanzarme!-

-¡Espera, el jarrón no!-

-¡Ups… Espero que eso tenga seguro!-

-¡SAL DE MI CASA~!-