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Furan

White Sun, Black Moon

¡Dominación mundial a través del manganime!

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Natsuyasumi - Segunda Parte
Furan
shiroyo_kuroki
Segunda parte~

 

4 - Un dolor de cabeza es mejor:

 

Una semana muy tranquila. Yūko disfrutaba al ver como sus invitados se entusiasmaban al ver los diferentes objetos que tenía. Incluso Urahara se veía feliz, claro que Watanuki no mucho.

 

Era día de limpieza.

 

-¡Ah! ¡Y aquí está el báculo de Sakura-chan!

 

-¡Mira Kuchiki-san! ¡Es muy bonito!

 

-Oh y también...- Mokona salta de un lado para otro.

 

-¡Ah ya basta! ¡No puedo limpiar las cosas si todos están de por medio!

 

-Oh Watanuki, no seas tan amargado.

 

-¿Wa-Watanuki-san?

 

Todos se quedaron en silencio y miraron hacia arriba: bajando lentamente como una pluma, la Zashiki-warashi se acercaba al jardín.

 

-Ah, eres tú Zashiki-warashi ¿Cómo estás?

 

Como siempre, la chica enrojeció al instante.

 

-B-Bien... Me da gusto verte...

 

-¡Bah! ¡Menos charlas y dile!

 

Apenas tocó el suelo, detrás de ella apareció un paraguas y otra chica de rizos celestes con un poco de mal carácter.

 

-Ame-warashi, que gusto verte.

 

-Gracias Yūko-san, veo que tienes visitas.

 

Dirigió una mirada a los shinigamis pero se quedó mirando un poco más al Quincy. Sacudió la cabeza y se dirigió a Kimihiro.

 

-Tú.

 

Apunta con su paraguas al pecho del chico.

 

-Al tratar de visitarte, perdió una de las hebillas que le regalaste, es tu deber buscarla.

 

-Pe-Pero... Si no la encuentras está bien, al fin y al cabo fue mi culpa...

 

Zashiki-warashi dejó escapar un par de lágrimas y al insante una lluvia de golpes cayó encima del 'culpable'.

 

-¡Te dijimos que no la hicieras llorar!

 

Los shinigamis no sabían que hacer. Luego de que las cosas se calmaran, Watanuki iba a empezar a buscar luego de terminar su jornada pero Ishida se ofreció a buscarlo mientras trabajara.

 

-Sí claro ¿Qué puede hacer un humano normal como tú, eh?

 

-No soy cualquiera, soy un Quincy.

 

Y así empezó. Parecía que iba a ser una discusión sin sentido pero al cabo de un rato ninguna de las dos partes pensaba rendirse ante el otro.

 

-¡Está bien! ¡Entonces es un reto! ¡El tonto de Watanuki, tú y tus amigos contra mí!

 

-¡Hecho!

 

Yūko y Urahara se quedaron en la tienda mientras el resto fue a buscar la hebilla perdida.

 

Buscaron en el parque, Ichigo se llevó un árbol por delante y Watanuki discutía con Ishida sobre el próximo destino.

 

Ame-warashi buscó alrededor de la tienda pero nada así que empezó a volar sobre la ciudad.

 

Visitaron la casa de la anciana adivina pero no estaba. Fueron a la escuela, se dividieron para buscar pero aún así no había rastro alguno.

 

Muy a pesar del chico, visitaron a Dōmeki que, a cambio de su ayuda, le preparara unos buenos dangos y una tarde con los shinigamis.

 

Ya caía la tarde y no había rastro del objeto. Siguieron buscando y rebuscaron en lugares ya visitados pero nada, Dōmeki volvió a su hogar ya que debía madrugar.

 

Rendidos y de noche, pasaron por el puesto de Oden al encontrarlo de casualidad.

 

-Espero que no les moleste si les pido que paguen, no traje suficiente dinero...

 

-No hay problema.

 

-Esto... ¿Qué sucede Watanuki?

 

El pequeño zorrito lo miraba con preocupación.

 

-Es sólo que buscamos una hebilla pero no la hayamos por ningún lado, zorrito.

 

Orihime suspira y acepta gustosa el platillo.

 

-¿Hebilla...?- Al insante el zorrito rebusca entre sus ropas y saca un objeto -¿Es esta?

 

-¡La hebilla!

 

Los chicos, agradecidos por el objeto y su cena, regresan triunfantes.

 

No se sabía por qué, pero a pesar de que Ishida y la chica volvieron a discutir, ambos mostraban una sonrisa en la cara.

 

 

5 - Hasta el Mu debe ser más fresco:

 

-Ah... Moriré...

 

-Creo que... Podría devorarme a mi mismo en este momento... Soy una barbacoa parlante

 

-Una sandía no vendría nada mal en estos instantes...

 

-Y a mi algo para quitarme un poco de las gemelas...

 

-Un ventilador portátil por aquí...

 

-Una botella de sake se ruega...

 

-¡Que sean dos!

 

-Maru y Moro también tienen calor...

 

-Mi Nii-sama seguramente me llevaría a rastras a casa si ve mi estado actual...

 

-Oh vamos, no es tan malo ¿No?

 

-¡PORQUE TÚ TIENES UN MALDITO ABANICO!

 

Era un dia bastante bonito pero horrendo a la vez, el calor amenazaba con insolarlos aún estando dentro de la casa. Watanuki había ido a comprar abanicos para todos tratando de no morir calcinado por el mediodía y de no desmayarse al volver.

 

El único que no parecía afectado era Urahara, quien sonreía como siempre y no se le veía una pizca de sudor.

 

Y el reloj avanzaba lento, muy lento. Todos y cada uno de los presentes se preguntaba cuándo volvería el joven. Kisuke se quedó dormido, dejando a todos con una cara indescriptible.

 

De repente, el kuda-gitsune se asoma, enroscándose en el cuello de Yūko.

 

-Oh... ¡Watanuki date prisa por favor!

 

-Ya... Ya voy, señorita Yūko...

 

Kimihiro aparece cargando unas cuántas bolsas, las deja en la mitad de la habitación y se desploma hacia atrás, dándose aire con un abanico negro y unas inscripciones en blanco.

 

-¡Mucho sake! Oh, muchos abanicos también, dos sandías grandes...

 

Todos se abalanzaron sobre las cosas para superar el calor. Al caer la noche milagrosamente estaba fresco e incluso la Ame-warashi los visitó diciendo que llovería por dos días.

 

-Demasiado calor puede desequilibrar las cosas ¿Saben?

 

-Es cierto, pero supongo que peor se puede estar en el infierno ¿No?

 

-Umpf, no des muchas ideas, chico Quincy.

 

-Ya te dije, mi nombre es...

 

-Sí como sea.

 

Al cabo de un rato, unas gotitas empezaron a caer.

 

 

6 - ¡Tonterías!:

 

La gente se seguía sumando en las vacaciones. Ya que llovería, la ame-warashi se quedaría en la tienda también. A cambio, le entregó unas rosas amarillas a Yūko.

 

-¿Y qué sucederá con Zashiki-warashi?

 

-Ella estará bien, además, no es de la incumbencia de un humano como tú.

 

Watanuki está tentando de contestar pero Ishida lo hace por él, discutiendo por tercera vez.

 

-¡Cállate, insignificante humano!

 

-Ya te dije que soy un Quincy.

 

-Quincy, shinigami, humano, bestia, yōkai, kodama o lo que sea ¡Eres inaguantable!

 

Orihime y Yūko intentaron calmar a ambas partes que, con un bufido, se largaron a sus habitaciones de un portazo... Y discutiendo otra vez por el ruido que provocaron.

 

-¡No mereces ser llamado humano siquiera, eres un imbécil!

 

Luego de recibir un golpe certero del paraguas en su cabeza, Ishida planea cómo remediar su situación con la Ame-warashi.

 

-No entiendo por qué pero debo hacerlo...

 

Luego de hablar con Yūko, esta le prestó unas telas que tenía guardadas y había visto en el día de limpieza.

 

-Veamos... Su estilo es de gothic-lolita y su traje es un vestido que recuerda a los del siglo...

 

 

Con una máquina de coser, detalle de la señorita Ichihara y a cargo de Urahara, pasó el resto de la tarde y gran parte de la noche trabajando.

 

Unos golpes en la puerta lo sobresaltaron.

 

-Oye Ishida, vamos a cenar takoyaki ¿Vienes?

 

-Umm, igé en ung momendo...

 

-Eh... Sí, está bien...

 

Un confundido Ichigo se dirige a la habitación de Tōshirō para avisarle de la cena.

 

Decidió seguir después de llenar el estómago y, con sorpresa, se la encontró a la chica comiendo el takoyaki y alabando a Watanuki, diciendo que al fin hace algo bueno.

 

-Pero eso no quita que sigas siendo un humano torpe, que lo sepas.

 

-Tranquila, él lo sabe muy bien ¿Verdad Watanuki?

 

-Sí señorita Yūko...

 

El chico trinaba de rabia y desde la cocina se escuchaban lamentos como 'En estos momento Himawari-chan debería estar comiendo estos deliciosos bocados' y demás.

 

-¿Y bien Ishida? ¿Va bien tu trabajo?

 

-¿Eh? Sí, perfecto.

 

-Recuerda que luego tienes que pagarme.

 

Por más que los chismosos intentaron sonsacarle algo, no dijo una palabra. Estuvo unos minutos más y se marchó con un 'Que aproveche' a su habitación.

 

...

 

-Bueno, un detallito más y...

 

Unos golpes en la puerta hicieron que saltara de la cama. Con un ligero déjà vu, abrió.

 

-Kurosaki, si es algún bocadillo nocturno no tengo...

 

Un paquete lo dejó con las palabras en la boca. Miró a ambos lados pero nada, lo tomó y volvió a su habitación.

 

-Veamos...

 

Lo abre y ve una pequeña rosa amarilla con un lazo celeste y una nota.

 

-Cuídala bien...

 

Contento, pone en el florero vacío de su mesa a la flor y sigue trabajando.

 

...

 

-Bien, ya es casi hora de irme.

 

-De acuerdo, espero que no te cause problemas el volver.

 

-Oye espera, te olvidas esto.

 

Un Ishida indiferente, le entrega un paquete y se acomoda los lentes.

 

-No gracias, no necesito tus torpes intentos de disculpa.

 

-No me disculpo, sólo que luego no quiero quejas de que se te olvida.

 

Lanzándose unos insultos bastante sutiles, Ame-warashi se levanta de golpe, haciendo que Orihime de un salto y y se le caiga el té sobre el vestido.

 

Luego de unas disculpas y un buen golpe al Quincy, la chica toma la entrega y va al baño para secarse.

 

Al irse, llevaba puesto un vestido celeste y bordes blancos.

 

-Los humanos siempre son una caja de sorpresas...