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Furan

White Sun, Black Moon

¡Dominación mundial a través del manganime!

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Natsuyasumi - Última Parte
Furan
shiroyo_kuroki
He aquí el final:

 

10 - Vuelta a Casa:

 

-¡El desayuno está listo!

 

Watanuki, quién agradeció el resto del día libre luego del paseo por la ciudad tranquilamente, gritaba para avisar del manjar del último día de los shinigamis en la tienda.

 

-¡Vamos! ¡Ame-warashi y Zashiki-warashi vinieron!

 

Casi llevándose por delante al chico, Ishida salió corriendo de su habitación peinándose al escuchar que la Ame-warashi estaba presente.

 

-¡Vamos o la señorita Yūko se acabará todo junto al señor Urahara!

 

Esta vez casi lo atropellan Ichigo y Tōshirō, que se acomodaban la ropa.

 

-Vaya que tienen energía esta mañana...

 

-¡Cuidado Watanuki~!!

 

Sin llegar a reaccionar, Orihime, Rukia y Matsumoto lo atropellaron, cayendo hacia atrás... Directamente al suelo.

 

-¡Lo siento Watanuki-kun!

 

-N-No, no pasa na...

 

-¡Banzai!

 

Mokona cayó por completo en su cara y siguió dando saltos gritando.

 

-¡Desayuno! ¡Desayuno especial hecho por Watanuki que se escribe como primero de abril!

 

-¡Que dejes de decir eso!

 

Bufando, se une al desayuno no sin ver como Ichihara estaba demasiado pegada al tendero de Karakura y que Ichigo andaba bastante meloso con el niño de pelo blanco, también miraba sorprendido como la Ame-warashi utilizaba el vestido celeste y hablaba normalmente con el Quincy.

 

A la tarde, cada quién hacía de las suyas: Matsumoto, junto a Orihime y Rukia, salieron de compras una vez más; Watanuki charlaba felizmente con Zashiki-warashi en el jardín mientras Ishida le enseñaba distintos tipos de vestido a Ame-warashi sentados contra la cerca.

 

Cada uno de los shinigamis había alcanzado una nueva felicidad. Ishida ya se estaba recuperando del rechazo de Kuchiki y pensaba pedirle a Yūko ir más seguido para ver a la chica.

 

Ichigo y Tōshirō miraban el atardecer desde el tejado de la casa.

 

-¿Sabes? No me había sentido tan feliz desde que se fue Kusaka...

 

El mayor lo abraza y le acaricia la cabeza. Había sido bastante duro que superara eso por sí mismo pero valía la pena.

 

-Por cierto... ¿Tú crees que sea verdad la historia de estos dos?

 

Hitsugaya sonríe y lo mira divertido.

 

-No lo sé, pero ¿no crees que harían una linda pareja?

 

Mientras tanto, dentro de la casa, ambos se mimaban en el sofá de la mujer.

 

-Fue complicado alcanzarte de nuevo ¿Eh?

 

-Oh bueno... Es que ya sabes, hay ocasiones especiales y se deben aprovechar...

 

-No evadas lo que digo- Lo calló con un beso y suspiró.

 

La verdad era que no podía despegarse de aquél hombre por más que quisiera.

 

-Te-alcanzé-de nuevo- Susurra mientras coloca su índice en la nariz del otro.

 

...

 

-¡Gracias por la invitación!

 

-¡Espero que nos veamos el próximo año!

 

-¡La próxima vez dile a este sombrero que nos avise con una semana de antelación!

 

Uno a uno se adentraban al portal para volver a Karakura. Ishida se separó muy a regañadientes de la Ame-warashi pero esta le dejó un beso en la frente y una cariñosa amenaza de que quería verlo pronto.

 

Cuando ya sólo quedaban Urahara y Yūko, se quedaron unos instantes.

 

-Hasta la próxima vez, Yūko.

 

-Igualmente Kisuke.

 

El tendero le dejó un beso en la mejilla y volvió a Karakura.

 

...

 

-Señorita Yūko ¿Qué es lo que tiene ahí?

 

-Oh ¿Esto? El pago que me dio Urahara por la estancia.

 

-Ah...

 

Watanuki mira el objeto, que parece desprender una luz propia.

 

-¿Qué es?

 

La Bruja de las Dimensiones sonríe y responde con tranquilidad.

 

-Esto es la Hōgyoku.