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Furan

White Sun, Black Moon

¡Dominación mundial a través del manganime!

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'Til The Pen Do Us Part - 04
Furan
shiroyo_kuroki
¡El gran finale!

04 - ¡Feliz Día de San Valentín!:

Todos bebiendo sake, festejando con sus amigos, parejas y compañeros; la festividad se respiraba en el jardín del Decimotercer Escuadrón.

Los únicos que estaban un tanto apartados de la fiesta eran un Capitán y un Teniente.

-Capitán... Yo...

-No tiene por qué llamarme Capitán ahora, Teniente Abarai.

Renji estaba un tanto cohibido, el niño que le había llamado la atención ahora era todo un muchachito que aparentaba unos dieciocho años.

-Realmente ha crecido...

Sin dudarlo, lo abraza y le besa la mejilla.

-Eh... Preferiría que reservaras eso para cuando no nos miren...

-¿Por qué? Todos están hasta la coronilla de sake, T
ōshirō.

Unos labios lo tomaron de improviso y al responderles, acarició su cabello blanco.

-Eres un idiota.

-Sí, un idiota del que te enamoraste.

-¡Losssh enamorrradossssh sonnn unoss compleeeeeeetos IDIOOOOTASSSH!!

-¡GRIMMJOW VEN AQUÍ PEDAZO DE IDIOTA! ¡VUELVE!!

-¡AAAATRÁAAPAAAAMEEEE, ICHIGOOOOOO!!!

El pelirrojo se tiró de lleno al suelo antes de que fuera decapitado por el cuerpo del Arrancar, el cuál subió al árbol, saltó a los techos y comenzó una huida de un enfurecido Kurosaki.

-¡NUNCA MÁS TE DARÉ SAKE!

-... Vaya, parece que Kurosaki tiene un minino que domar mientras levanto a un monito del piso.

Se arrodilla y le jala de la larga melena roja, Renji suelta unos '¡Para que duele, ya me levanto!' para finalmente arrodillarse a su lado.

-Eso duele...

-Pues vete acostumbrando.

-¿Eh?

-¡Hitsugaya-kun! ¡Renji-san!

-¡Capitán, Renji! ¡Miren lo que tenemos para ustedes!

Las dos se acercaron y les entregaron un par de peluches.

-¡Los hicimos entre las dos!

-No hace falta que nos devuelvan el favor, y tú Renji ¿Ahora entiendes por qué la tela?

-Vaya... Son geniales...

-Y sobretodo no son conejos...- Piensa con una ligera sonrisa el Capitán.

-Bueno, nosotras iremos a caminar un rato ¿De acuerdo?

-¡Si aparece Kurosaki-kun díganle que si está herido puede ayudarlo Kotetsu-san que es muy amable!-
Menciona ya al casi perderse entre los edificios con el shunpo.

-Parece que es para que no nos extrañemos tanto...

Los dos miran el peluche del otro: Renji sostiene un dragón azul y Tōshirō un mono blanco con cola de serpiente.

-Ah... Ya sé, si Matsumoto hace que te estreses demasiado puedes estrujar al peluche ¿Verdad, Shiro-chan?

Sin notarlo, un horrible dolor en la nariz se hace presente.

-¡Ah! ¡Me duele!

-Entonces deja de decir tonterías Renji y... No-me-llames-Shiro-chan ¿Entendido?-
Dice con tono molesto mientras le jala una vez más y lo suelta.

-Umpf... Pues que sepas que yo abrazaré al mío cuando vengas a dormir tarde.

-... Estás mejor con la boca cerrada.

-Creo que puedo ocuparla en algo mejor ¿Sabes?

Sonríe y lo mira con un deje de desafío en sus ojos marinos.

-Demuéstralo.

Feliz por el desafío de su 'pequeño', le toma las mejillas y lo besa, colocándolo sobre él mientras se acomoda en el tronco del árbol.

...

-¿Crees que les haya gustado?

-Créeme, ese par está realmente feliz.

-Kuchiki-san... Paremos un poco, este jardín está bonito.

Sin embargo, pasaron de largo. Sonriendo ampliamente, Rukia sigue alejándola cada vez más del Escuadrón donde se hallaba la fiesta.

-E-Esto... Kuchiki-san ¿No estamos yendo demasiado lejos?

-No me detendré hasta que me llames tal y como lo haría mi... Mi novia.

Se sonrojó al decir eso, la verdad es que no estaba muy acostumbrada a decirlo y sabía que le deparaban muchos tropiezos y sorpresas.

-Orihime, cierra los ojos.

-¿Eh? Está bien...

Inoue cierra los ojos, confía en ella y se deja llevar.

-Oh... Me siento más liviana si tengo los ojos cerrados...

De repente, se detienen.

-¿Hum? ¿Kuchiki-sa...?

La shinigami, con muchísima timidez, se pone en puntas de pie y la besa con suavidad.

-Ah... Los labios de Kuchiki-san... Son muy suaves... Me siento en una nube...

Se quedaron unos minutos así, en el techo, hasta que se separaron por falta de aire.

-Rukia-chan... Yo...

-Shhh-
Le colocó un dedo sobre los labios y sonríe -Te tengo una sorpresa Hime-chan-

A paso rápido y shunpo, la guía hasta el jardín de la mansión Kuchiki.

-Mira.

-Rukia-chan... Es hermoso...

Sin saber por qué, los cerezos estaban en flor y gracias al viento se movían acompasadamente, dejando caer algunos pétalos sobre ellas.

-Le pedí a Nii-sama que me hiciera este favor...

-¡Rukia-chan! ¡No tenías por qué molestarte!-
Menciona rápidamente una sonrojada Orihime, moviendo los brazos increíblemente rápido.

Luego de pasar la mayor parte de la tarde allí, la joven le pide que espere unos minutos.

-Orihime... ¿Ya puedo abrir los ojos...??

-Aún no, Rukia-chan... Ummm... ¡Listo!

Al quitarse las manos de la cara, ve unos platos de comida exquisitos.

-Renji-kun fue muy amable al decirme tus platillos favoritos y... Bueno... Los hice y él vino a dejarlos aquí... Porque pensó que me traerías y...

Orihime suelta un gritito al verse en el suelo con una muy efusiva Rukia abrazándola.

-A-Además... Hiciste onigiris con... Con forma de Chappy...

-Jejeje... Entonces ¡Que aproveche!!

-¡A comer!

Al final del día, todos comentaron que fue la mejor fiesta de todas. Tranquilamente, Hitsugaya y Rangiku acomodan algunos papeles ya firmados para irse a casa.

-Hey... Capitán~

-Qué sucede Matsumoto.

-¿Podemos repetirlo el año que viene?